![]() |
La ‘vuelta al cole’ y el final de las vacaciones escolares, marca en la mayoría de las familias, y en un gran número de trabajos, el comienzo de un periodo especialmente ingrato. Los días se acortan y las labores de planificación y los quehaceres diarios parecen multiplicarse coincidiendo con el final del periodo estival. Sin embargo, cada vez son más las personas que apuestan por guardarse unos días o planificar sus vacaciones fuera de los tradicionales meses de julio y agosto. Disfrutar de unos días de descanso o realizar un anhelado viaje a finales de septiembre o durante el otoñal mes de octubre es una inmejorable fórmula para sobrellevar el síndrome de la vuelta a la rutina y afrontar la parte más dura del año. Y además cuenta con no pocas ventajas.
A cambio de correr el riesgo de tener un tiempo algo más inestable, dependiendo especialmente de las zonas del globo que se desee visitar, viajar fuera de la denominada temporada alta conlleva un importante ahorro económico y permite disfrutar de los lugares escogidos de forma más pausada y profunda, sin el bullicio y las incomodidades que llevan aparejadas consigo el turismo en masa. No sufrir problemas, por ejemplo, para hacer reservas de alojamiento, conseguir billetes de avión, pasajes de tren o barco, disfrutar sin agobios de restaurantes y museos, serán algunos indudables puntos a favor. Permite, en definitiva, viajar más barato, más rápido, más cómodo y con muchas menos complicaciones, además de provocar una corrosiva envidia en amistades y compañeros de trabajo. Todo ello sin que la oferta turística deje de ser atractiva e interesante.
Con la entrada de septiembre no sólo llegan las dichosas compras de los uniformes, el material escolar y los libros de texto, los anuncios de todo tipo de colecciones, los buenos propósitos y el aluvión de altas en los gimnasios. También es el mes de las rebajas en los escaparates de las agencias de viajes y tour operadores. El sector responde al descenso de la demanda con notables paquetes vacacionales y unos precios mucho más competitivos, tanto en los destinos nacionales como en los internacionales.
Tarifas más económicas
“Cada vez los viajes tienen menos estacionalidad. La gente no acumula todas las vacaciones en verano y aprovecha los puentes, la Semana Santa, etc. Y aunque el mes que estamos a punto de abordar está empezando a considerarse en muchos casos temporada alta, en septiembre y octubre las tarifas suelen ser más económicas debido a que hay más disponibilidad y menos demanda. En el sector hotelero las ofertas con mejores precios suelen ser precisamente en esta época del año por el mismo motivo”, explica Natalia Ruiz, del departamento de marketing de Muchoviaje.com.
Vota:
Muy malo
Excelente

Tu voto es importante para la valoración de este artículo


