En 1963 el gobierno ordena la detención de todos los dirigentes de ambos partidos, así como más de 18.000 personas que se manifestaron. Entre ellos estaba Nelson Mandela, que fue condenado a cadena perpetua en 1964 bajo el delito de traición. Fue ahí cuando declaró "He luchado contra la dominación de los blancos y contra la dominación de los negros. He deseado una democracia ideal y una sociedad libre en que todas las personas vivan en armonía y con iguales oportunidades. Es un ideal con el cual quiero vivir y lograr. Pero si fuese necesario, también sería un ideal por el cual estoy dispuesto a morir"