El Camino empieza donde el peregrino quiere. En el medievo, el Camino empezaba desde la puerta de la casa del caminante, así que es más bien complicado decir donde comienza la aventura. Tradicionalmente, se cree que el Camino empieza en Roncesvalles. Es un error, pero es verdad que desde allí comienzan muchos de los peregrinos. Lo mismo sucede con su final. Es lógico pensar que la ruta jacobea finaliza en la catedral de Santiago de Compostela. Pero muchos peregrinos siguen más allá, a unos 100 kilómetros, hasta llegar a Fisterra. Por tanto, es muy difícil marcar un principio y un final para un Camino tan viejo.