Sebastián Álvaro | |
Post sacados del blog 'Una vida Al Filo' cuyo autor es Sebastián Álvaro, director del programa de Televisión Española Al Filo de lo Imposible
El Proyecto Hushé
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De pocas cosas me siento más orgulloso en mi vida que del proyecto de ayuda humanitaria que estamos llevando a cabo en la aldea de Hushé. Muchas veces he escrito en esta página, o he hablado en la radio, sobre este proyecto solidario en el que llevamos trabajando desde hace siete años. Digo llevamos porque este no podría llevarse a cabo sin el concurso de algunos amigos de Al Filo de lo Imposible, la ONG de Caspe, Sarabastall, y los médicos y enfermeras del hospital Maz. Pero además sin la aportación de la Fundación Progea, Fundacion Montañeros por el Himalaya, y otras aportaciones de personas e instituciones que me perdonaran que no detalle por lo numerosas. No es ingratitud. [ Ver fotogalería ]
Hushé es una aldea remota en el Karakorum, de unas 1000 personas, situada a 3.200 metros de altitud al pie del Masherbrum, una de las más bellas montañas del Karakorum de 7.821 metros de altitud. Desde hace 26 años pude comprobar las condiciones de miseria y necesidad que rodea estas aldeas del Baltistán. También disfruté y fui agraciado por la amistad y lealtad de los porteadores del valle de Hushé. Desde ese mismo año quise devolver, al menos, una pequeña parte de todo lo que estos hombres han hecho por nuestras expediciones. Al principio ayudaba a amigos con la educación de sus hijos o la enfermedad de algún familiar. Pero eso era poco. Y por eso nos planteamos un verdadero proyecto de ayuda. [ Ver fotogalería ]
Nació cuando fui a dar una conferencia en Caspe y propuse a la gente de Sarabastall, que me habían llevado, la posibilidad de ir a Pakistán. José Miguel Gracia, el jefe, no dejó caer la propuesta en saco roto, como hubiera sucedido en la mayoría de los casos, y me llamó para preguntarme: "¿Va en serio?"
No nos precipitamos y primero fuimos un verano a hacer un estudio a la aldea y a planterles el método de trabajo. Sería un proyecto conjunto con los beneficiarios, no impuesto y siguiendo el ritmo que ellos marcasen. Las personas que fueran a trabajar en la aldea se pagarían el viaje y de esta forma todas las ayudas irían a lo que tienen que ir, a mejorar la vida de nuestros niños, mujeres y aldeanos. Además así no tendríamos muchas "ofertas" de viaje, sólo los verdaderamente interesados en arrimar el hombro.
Hushé es una aldea remota en el Karakorum, de unas 1000 personas, situada a 3.200 metros de altitud al pie del Masherbrum, una de las más bellas montañas del Karakorum de 7.821 metros de altitud. Desde hace 26 años pude comprobar las condiciones de miseria y necesidad que rodea estas aldeas del Baltistán. También disfruté y fui agraciado por la amistad y lealtad de los porteadores del valle de Hushé. Desde ese mismo año quise devolver, al menos, una pequeña parte de todo lo que estos hombres han hecho por nuestras expediciones. Al principio ayudaba a amigos con la educación de sus hijos o la enfermedad de algún familiar. Pero eso era poco. Y por eso nos planteamos un verdadero proyecto de ayuda. [ Ver fotogalería ]
Nació cuando fui a dar una conferencia en Caspe y propuse a la gente de Sarabastall, que me habían llevado, la posibilidad de ir a Pakistán. José Miguel Gracia, el jefe, no dejó caer la propuesta en saco roto, como hubiera sucedido en la mayoría de los casos, y me llamó para preguntarme: "¿Va en serio?"
No nos precipitamos y primero fuimos un verano a hacer un estudio a la aldea y a planterles el método de trabajo. Sería un proyecto conjunto con los beneficiarios, no impuesto y siguiendo el ritmo que ellos marcasen. Las personas que fueran a trabajar en la aldea se pagarían el viaje y de esta forma todas las ayudas irían a lo que tienen que ir, a mejorar la vida de nuestros niños, mujeres y aldeanos. Además así no tendríamos muchas "ofertas" de viaje, sólo los verdaderamente interesados en arrimar el hombro.
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De esta forma empezamos a trabajar e invertir en Educación, que llevaría Pilar Lasheras de forma extraordinariamente eficaz hasta hoy. Luego la Sanidad y Higiene, comandado por mi amigo Javier Pérez y con la colaboración del Hospital MAZ que desde un principio se ha volcado en el proyecto. Rocío, Cristina, Paula, Edurne, Ruth, José Luis, han puesto también el hombro, sus ganas, sus vacaciones, el trabajo sacrificado. [ Ver fotogalería ]
Si nuestros niños hoy sonrien, si las mujeres se plantean sus problemas de salud, si nuestros porteadores tienen tratamiento específico para sus problemas de salud laborales, si, en definitiva, hoy tienen la mejor salud del valle, es por ellos. Y también, desde la lejanía de Zaragoza pero su apoyo, por Valeriano Castillón, Antonio Rodrigo y Kiko Arregui.
El proyecto agrícola ha transformado la economía del pueblo de forma revolucionaria. Lo ha hecho una amiga con la que mantengo excepcionales controversias, sin discutir no sabemos vivir. Es Paloma Troya una de esas personas que parece una máquina de tren imparable cuando se ha fijado un objetivo. Gracias a ella, y también a Luis que estuvo en el proyecto, las patatas de Hushé se llamarán, para siempre, "patatas sarabastall". [ Ver fotogalería ]
Y, por último, pero no lo más pequeño, está el proyecto del refugio. No sería posible sin la imprescindible ayuda de la Fundación Progea. Gracias a Miguel Ángel, Pedro Olloqui y María. El éxito de un proyecto, de cualquiera y también de este, es que sea el proyecto de todos. Por eso también lo es de Carmen Palomares, Ester Sabadell, Marisol Piñero, Antonio López, Mari Cruz Lasheras, Pilar Borras y Reyes. Nacho Delgado nos proporcionó trajes para los porteadores sufragados por Telefónica. Accapi y mi amigo Santos Cañedo nos ha proporcionado material de montaña para niños y porteadores. [ Ver fotogalería ]
Espero que sigamos trabajando como hasta ahora. Es decir sin presumir mucho, como ocurre tantas veces en casos similares, pero trabajando mucho por nuestra gente, que es la gente de Hushé. Quien quiera ayudar puede hacerlo: www.sarabastall.org
Si nuestros niños hoy sonrien, si las mujeres se plantean sus problemas de salud, si nuestros porteadores tienen tratamiento específico para sus problemas de salud laborales, si, en definitiva, hoy tienen la mejor salud del valle, es por ellos. Y también, desde la lejanía de Zaragoza pero su apoyo, por Valeriano Castillón, Antonio Rodrigo y Kiko Arregui.
El proyecto agrícola ha transformado la economía del pueblo de forma revolucionaria. Lo ha hecho una amiga con la que mantengo excepcionales controversias, sin discutir no sabemos vivir. Es Paloma Troya una de esas personas que parece una máquina de tren imparable cuando se ha fijado un objetivo. Gracias a ella, y también a Luis que estuvo en el proyecto, las patatas de Hushé se llamarán, para siempre, "patatas sarabastall". [ Ver fotogalería ]
Y, por último, pero no lo más pequeño, está el proyecto del refugio. No sería posible sin la imprescindible ayuda de la Fundación Progea. Gracias a Miguel Ángel, Pedro Olloqui y María. El éxito de un proyecto, de cualquiera y también de este, es que sea el proyecto de todos. Por eso también lo es de Carmen Palomares, Ester Sabadell, Marisol Piñero, Antonio López, Mari Cruz Lasheras, Pilar Borras y Reyes. Nacho Delgado nos proporcionó trajes para los porteadores sufragados por Telefónica. Accapi y mi amigo Santos Cañedo nos ha proporcionado material de montaña para niños y porteadores. [ Ver fotogalería ]
Espero que sigamos trabajando como hasta ahora. Es decir sin presumir mucho, como ocurre tantas veces en casos similares, pero trabajando mucho por nuestra gente, que es la gente de Hushé. Quien quiera ayudar puede hacerlo: www.sarabastall.org

El Tíbet
Sin duda aquella fascinación que ejerció a principios del siglo XX, cuando el País de los Lamas era un misterio escondido en medio de las montañas más altas de la Tierra, todavía pesa sobre muchos occidentales.

Imágenes de Una vida Al Filo
Fotografías de Sebastián Álvaro a lo largo de su vida de aventura.
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